Pranayama

La respiración es la herramienta esencial para la vida humana. Una correcta respiración es la base para:

  • fomentar la salud y la vitalidad
  • controlar los estados de ánimo
  • desarrollar la concentración
  • promover nuestra conexión espiritual.

El cuerpo es el receptáculo viviente para la respiración. Nuestra musculatura abre espacios en nuestro interior permitiendo el ingreso de aire nuevo incorporando nutrientes y luego se cierra para empujar el viejo aire hacia fuera eliminando las toxinas de nuestro organismo. Esta expansión y contracción masajea nuestros órganos internos, favoreciendo la digestión y promoviendo la circulación de la sangre.
Existen diversas técnicas al alcance de todos, que permitirán desarrollar y experimentar el potencial de nuestra respiración. Aquí les ofrecemos algunas pautas para practicar una respiración correcta:
La postura debe ser cómoda, sentado sobre el piso o en una silla, con la columna recta, los hombros relajados y los ojos cerrados. La respiración natural se hace por nariz, ya que esta filtra y calienta el aire que ingresa a nuestro organismo. Al inhalar el ombligo se expande hacia fuera, y al exhalar el ombligo va hacia adentro y arriba, intentado que la exhalación sea completa vaciando los pulmones. Es importante tener conciencia del aire que ingresa y sale de nuestro cuerpo, haciendo que nuestra mente siga a nuestra respiración. 

La experiencia de la respiración correcta creará un impacto a nivel físico, emocional, vital y espiritual, permitiendo desarrollar el potencial creativo de nuestras vidas.



Respiración larga y profunda

Una vez aprehendida la respiración simple y natural, se puede pasar al paso posterior: la respiración larga y profunda. Esta respiración utiliza la capacidad máxima de los pulmones.
La respiración larga y profunda comienza llenando el abdomen, luego expandiendo el pecho y finalmente levantando las costillas y las clavículas. Esta respiración se puede experimentar inicialmente recostado sobre la espalda, con la mano izquierda sobre el vientre y la mano derecha sobre el pecho, para sentir los movimientos del diafragma. También se puede estar sentado sobre una silla o en postura de piernas cruzadas, con la columna recta y los hombros relajados. Los beneficios de su práctica regular son:
  • relaja y calma
  • da claridad, seguridad y paciencia
  • reduce y previene la acumulación de toxinas en los pulmones
  • estimula el funcionamiento del cerebro
  • fortalece el aura
  • desarrolla la intuición
  • es energizante y produce mayor conciencia debido al aumento de prana en nuestro sistema
Respiración de Fuego- Agni Pran

Es una técnica muy utilizada en Kundalini Yoga, ya que acompaña muchas posturas y series de ejercicios, dando enormes efectos benéficos. Es rápida, rítmica y continua. La inhalación y la exhalación son iguales, sin pausa entre estas. Es impulsada desde el ombligo y el plexo solar. Para exhalar el aire, el ombligo se presiona hacia la columna. Para inhalar los músculos abdominales se relajan. Sus beneficios son:
  • libera toxinas de los pulmones y de las células
  • expande la capacidad pulmonar al mismo tiempo que incrementando la energía vital
  • fortalece el sistema nervioso para resistir el estrés
  • fortalece el 3º chakra
  • incrementa la resistencia física y  dirige el oxigeno hacia el cerebro facilitando un estado mental de enfoque
  • estimula el sistema inmunológico ayudando a prevenir enfermedades
Para practicarla, siéntate en el piso con piernas cruzadas o sobre una silla, con la columna erguida y las palmas juntas en mudra de oración. Lleva tu atención al punto del entrecejo. Comienza respiración de fuego de 1 a 3 minutos. Luego inhala y sostén por 10 segundos. Relaja y permanece quito respirando normal, observando el flujo natural de la respiración, continuando por 3 minutos. Volver a repetir esta combinación de 3 a 5 veces.